El proceso consiste en la conexión del equipo especializado a las líneas de refrigeración, permitiendo la extracción completa del fluido usado y su reemplazo simultáneo por aceite nuevo bajo presión controlada.
Con este método se logra el recambio integral en convertidor de par, cuerpo de válvulas, conductos internos y enfriador, evitando la mezcla de residuos con el lubricante nuevo.
Posteriormente, se verifica el nivel del fluido, se revisan posibles fugas y se confirma el correcto desempeño de la transmisión.